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✦ Religión Afrobrasileña · Espiritualidad · Cultura Africana ✦

UMBANDA ORIXA

AXÉ · LUZ · CONOCIMIENTO · AMOR

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Hipólita Osorio Lima, Mãe Teta

Publicado el febrero 18, 2022

Pioneros de la Frontera: Historia del Batuque y la Umbanda en Sant'Ana y Rivera

Finales de los años '50: El llamado sagrado de Mãe Teta

Ya en los finales de los años ‘50, la Mãe Teta enfermó. Los médicos no encontraban la razón de su dolencia y ningún caboclo traía un mensaje que lograra sanarla ni hacer que saliera adelante. Por aquellos tiempos vivía en Sant'Ana do Livramento otra ilustre pionera en lo que hoy se conoce como el Batuque: Doña Matilde de Iemanjá, más tarde reconocida como Mãe Matilde de Iemanjá.

Mãe Matilde, amiga cercana de Mãe Teta, se enteró de su situación mientras visitaba a un hijo de santo por el barrio y decidió acudir a su hogar. Allí, entre una Cacique de Umbanda y una Mãe de Santo de Batuque, comprendieron con claridad que no se trataba de una afección médica tradicional, sino de un reclamo del plano espiritual.

Este suceso movilizó a Mãe Matilde a escribir una carta a Porto Alegre dirigida al Babalorixá João Correia Lima, recordado con profundo respeto como Pai João, su jefe espiritual. La respuesta de Pai João indicó que debía trasladarse a Sant'Ana do Livramento para asentar al Orixá de Mãe Teta (Oxalá), pues su vida y su salud recobrarían el vigor una vez cumplida dicha obligación (así lo recuerda la tradición oral de la casa; no se trata de una indicación médica).

La Comitiva Sagrada de Pai João en Sant'Ana:

Pai João llegó a la frontera acompañado por figuras que marcarían la historia religiosa: Piqueno de Bará Lodé y su esposa René de Oyá (hija y yerno de Pai João), Baldir de Bará, y Evinha de Xangó, quien fue la primera mujer ogan de tambor de todo el estado de Río Grande do Sul.

En el hogar de Mãe Teta se concretó el asentamiento de su santo. Este paso decisivo hacia el Batuque no interrumpió su desarrollo en la Umbanda: hacia 1957 inauguró un templo en Dom Pedrito junto a Don Antero de Pena Branca, donde se desenvolvieron numerosos médiums. Entre ellos surgió el recordado Pai Mara, quien fue el primer hijo que Mãe Teta condujo a la casa de Pai João en Porto Alegre para su consagración (aprontamiento), convirtiéndose en el primer Bará aprontado en esa casa matriz.

Artistas ambulantes y el encuentro con la fe

Entre finales de los ‘50 y comienzos de los ‘60 florecía la época de los artistas itinerantes, quienes recorrían pueblos y ciudades compartiendo música, danzas y teatro en boites y cabarets del interior de Argentina, Uruguay y el sur brasileño.

En ese marco, un afamado cuerpo de ballet español cruzó las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Misiones para ingresar a Río Grande do Sul, arribando finalmente a Sant'Ana do Livramento. Recorriendo la zona nocturna llegaron a Dom Pedrito y conocieron el Templo de Pena Branca que dirigía Mãe Teta junto a Antero. Aquellos tres bailarines eran quienes más tarde consagrarían sus vidas a la espiritualidad: el Pai Enrique Guardia, el Pai Ángel Córdoba y el Pai Mara de Bará (más tarde radicado en Argentina). Finalizadas sus giras artísticas, ingresaron plenamente a las filas de la Umbanda y el culto afrobrasileño, completando su formación en Porto Alegre junto a Pai João.

Los años '60: Expansión, cultura y lucha contra el prejuicio

Hacia 1959 y 1960, las casas de religión en Rivera y Livramento experimentaban un notable florecimiento. Devotos de Montevideo y de diversos puntos del país llegaban a la frontera en busca de orientación espiritual, hallando en el templo de Mãe Teta un verdadero faro. Entre aquellas memorables figuras figuraba Rosalía Canto de Ramírez, telefonista de UTE, que viajaba regularmente a las sesiones colmadas de bombachudos tradicionales, tambores, bongós y pandeiros.

Allí también consolidaban su maestría en el tambor Ibonir de Ogún y su hermano Ibanoe, junto al desenvolvimiento de su hermana, la hoy respetada Mãe Isolda de Xangó, quien iniciaba su sendero en la Umbanda recibiendo a sus caboclos.

Para derribar los prejuicios que asociaban erróneamente la Umbanda a la brujería, Mãe Teta ideó grandes encuentros sociales abiertos a la comunidad: organizaba certámenes de la Reina de la Primavera entre muchachas de distintos templos (donde Mãe Isolda fue elegida soberana) y celebraciones de quince años dentro del marco de sesiones espirituales. Estas acciones acercaron a la sociedad fronteriza una mirada digna y transparente sobre nuestras tradiciones ancestrales frente a los sectores conservadores que intentaban estigmatizarlas.

La Histórica Procesión del 23 de Abril de 1963

Este movimiento integrador tuvo su hito más recordado el 23 de abril de 1963, cuando más de 50 templos de Sant'Ana do Livramento y Rivera se unieron en una imponente procesión en honor a San Jorge (Ogum).

Un jeep de la época, engalanado con la bandera tricolor de Ogún (verde, roja y blanca) y la imagen del Santo Guerrero, encabezaba la marcha. A su alrededor caminaban médiums con trajes blancos inmaculados y penachos de plumas (capacetes), junto a practicantes que representaban a la Virgen de los Navegantes e Iemanjá, encarnada con majestuosidad por la piel morena de Mãe Isolda con su vestido celeste.

Acompañada por antorchas, velas y el redoble imponente de los tambores entonando los puntos de cada caboclo, aquella multitud de más de 5.000 personas hizo temblar de emoción la línea fronteriza, marcando para siempre la historia viva y el orgullo de nuestra fe.

¡Memoria, Respeto y Axé a los Grandes Pioneros de Nuestra Tradición!

Para profundizar

Lecturas recomendadas para ampliar el tema y contrastar lo expuesto. Las prácticas pueden variar entre casas y naciones.

  • Norton F. Corrêa, O batuque do Rio Grande do Sul: antropologia de uma religião afro-rio-grandense. Cultura & Arte, 2006.
  • Ari Pedro Oro, As religiões afro-brasileiras do Rio Grande do Sul. Porto Alegre: Editora da UFRGS, 1994.
Babalorixá Ezequiel Ruiz de Iemanjá

Sobre el autor

Babalorixá Ezequiel Ruiz de Iemanjá

Sacerdote de la tradición Nagô-Jeje e investigador de las religiones de matriz africana en el Río de la Plata.

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