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✦ Religión Afrobrasileña · Espiritualidad · Cultura Africana ✦

UMBANDA ORIXA

AXÉ · LUZ · CONOCIMIENTO · AMOR

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Las siete lágrimas de un Preto Velho

Publicado el febrero 19, 2022

✦Junto al terreiro

A un costado de un terreiro, sentado en un tronquito y fumando pipa, un triste Preto Velho lloraba. De sus ojos húmedos, lágrimas caían sobre su mejilla y, sin saber por qué las conté, eran siete. No pude contener la curiosidad, me acerqué y le pregunté:

ILa primera lágrima

La primera yo la di a los indiferentes, que vienen aquí en busca de distracción para salir ironizando sobre aquello que sus mentes obnubiladas no pueden concebir.

IILa segunda lágrima

La segunda, a los eternos indecisos, que creen sin creer, en la expectativa de un milagro que los haga alcanzar aquello que sus propios méritos les niegan.

IIILa tercera lágrima

La tercera la vertí por los malos, aquellos que únicamente procuran la Umbanda en busca de venganza, deseando siempre perjudicar a sus semejantes.

IVLa cuarta lágrima

La cuarta, a los fríos y calculadores, que conocen la existencia de una fuerza espiritual y buscan beneficiarse con ella de cualquier forma, y no conocen la palabra gratitud.

VLa quinta lágrima

La quinta llega suave. Tiene la risa, el gozo a flor de labios, pero si mirasen bien su semblante, verán escrito:

«Creo en la Umbanda, en tus Caboclos y en tu Zambi. Pero si vencieren en mi caso, si me curasen de todo o de aquello…»

VILa sexta lágrima

La sexta yo la di a los banales, que van de templo en templo sin creer en nada, buscan mimos y acuerdos, aunque sus ojos revelan un interés diferente.

VIILa séptima lágrima

La séptima, hijo, ¿notaste que fue grande y se deslizó pesada? Fue la última lágrima, aquella que vive en los ojos de los Orixás. Esa la doné a los médiums que son vanidosos, que solo aparecen en el templo en día de fiesta y faltan a las doctrinas. Que olvidan a tantos hermanos que están precisando caridad y a tantas criaturas que precisan amparo material y espiritual.

✦ ✦ ✦

Así, hijo mío, fue para todos ellos que derramé, una a una, mis lágrimas ante tu vista.

FIN

Relato tradicional de la Umbanda, transmitido de forma popular.


Sobre el origen de este relato

«Las siete lágrimas de un Preto Velho» es un texto que circula desde hace décadas en los terreiros de Umbanda de Brasil, en portugués («As sete lágrimas de um preto velho»), y que pasó al español de boca en boca y en copias sin firma. No se conoce su autor. Por eso lo presentamos como un relato tradicional y no como una obra propia.

Quiénes son los Pretos Velhos

En la Umbanda, los Pretos Velhos («negros viejos») son espíritus de africanos esclavizados en Brasil que, según la tradición, vuelven a los terreiros para aconsejar, consolar y enseñar. Se los representa sentados en un banquito, fumando pipa y con un rosario, y hablan con calma y humildad. Encarnan la sabiduría de quien sufrió mucho y, aun así, eligió el perdón. En la Umbanda se los recuerda especialmente el 13 de mayo, aniversario de la abolición de la esclavitud en Brasil (1888). Les dedicamos una entrada propia: «Pretos Velhos».

Qué nos enseña cada lágrima

El relato funciona como un espejo: cada lágrima describe una actitud equivocada frente a la religión. Leído así, sirve tanto para quien va a consultar como para quien trabaja en la casa:

  • Primera lágrima (los indiferentes): la fe no es un espectáculo. Quien entra a un templo solo para burlarse pierde la oportunidad de aprender.
  • Segunda (los indecisos): esperar un milagro sin poner nada de uno mismo no alcanza. La espiritualidad acompaña el esfuerzo, no lo reemplaza.
  • Tercera (los que buscan venganza): la Umbanda es una religión de caridad. Usarla para dañar a otros es traicionar su sentido.
  • Cuarta (los calculadores): quien solo busca beneficiarse y no conoce la gratitud convierte la fe en un negocio.
  • Quinta (los que ponen condiciones): «creo si me curás» no es fe, es un trato. La confianza en lo sagrado no depende de un resultado.
  • Sexta (los que van de templo en templo): cambiar de casa sin compromiso impide construir un camino.
  • Séptima (los médiums vanidosos): es la lágrima más pesada, porque cae sobre quienes deberían dar el ejemplo. Aparecer solo en los días de fiesta y olvidar la doctrina y la caridad es la falta que más duele a los Orixás.

Que el Preto Velho llore y no castigue es, en sí mismo, una enseñanza: la corrección llega con paciencia y con amor. Esa es la misma idea que atraviesa nuestra entrada «Umbanda sin prejuicios»: Orixá no castiga, aconseja.

Nota editorial: el relato se publicó en este sitio el 19 de febrero de 2022. En septiembre de 2026 se agregaron las secciones sobre su origen, sobre los Pretos Velhos y sobre las enseñanzas de cada lágrima.

Babalorixá Ezequiel Ruiz de Iemanjá

Sobre el autor

Babalorixá Ezequiel Ruiz de Iemanjá

Sacerdote de la tradición Nagô-Jeje e investigador de las religiones de matriz africana en el Río de la Plata.

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